5 beneficios que ofrecen el omega 3 y el ácido fólico

Es normal que todas las mujeres que planean convertirse en madres o inclusive que ya están embarazadas deseen lo mejor para sus hijos. Ahora lo importante es saber cómo se puede lograr desde antes del parto. La manera más sencilla y que también te beneficia a ti es a través de la alimentación. Debes tomar en cuenta que todo lo que consumas durante la gestación tendrá un impacto directo en el que pequeño que se encuentra en tu vientre. Dentro de los nutrientes que no pueden faltar en tu dieta se encuentran el omega 3 y el ácido fólico.

Ambos nutrientes, por sus características, deben ser consumidos durante la etapa del embarazo. En primer lugar son benéficos para el pequeño ser que se encuentra en formación. Mientras que otro aspecto a considerar es que tú como próxima madre también vas a resultar beneficiada. Pero ahora lo importante es conocer el impacto que propicia cada uno.

Omega-3

En primera instancia se encuentra el omega-3, un ácido graso que es benéfico para el cuerpo humano. Lo ideal es que sea consumido con regularidad mientras el bebé se encuentra en desarrollo porque dentro de sus propiedades tiene funciones antiinflamatoria y antioxidante.

  1. Mejora la función cognitiva y neurológica del bebé durante su formación.
  2. Propicia el desarrollo óptimo de la visión y el sistema nervioso del pequeño.
  3. En el caso de la mujer, reduce el riesgo de un parto prematuro.
  4. Funciona en la prevención de distintos tipos de cáncer.
  5. También disminuye el riesgo a sufrir depresión durante el puerperio.

Ácido fólico

Mientras que ahora toca el turno a otro nutriente que debe formar parte de la alimentación de todas las embarazadas. El ácido fólico es una vitamina hidrosoluble que se puede encontrar de forma natural en plantas, hígado, legumbres y cereales de grano. Además también se puede consumir a través de suplementos alimenticios.

Pero lo más importante es conocer sus propiedad y los distintos beneficios que ofrece tanto al bebé en formación como a la madre. Dentro de la extensa lista destacan los siguientes:

  1. La mayor característica del ácido fólico es que promueve la creación de nuevas células.
  2. También ayuda a la formación de los glóbulos rojos y así prevenir la anemia.
  3. Su consumo también previene posibles defectos congénitos medulares y cerebrales del bebé.
  4. Ayuda a prevenir la hipertensión.
  5. También ayuda a la madre a disminuir el riesgo a sufrir diversos tipos de cáncer como el de colon o el de útero.

Ahora que ya conoces las aportaciones de cada uno es necesario que los incorpores a tu dieta diaria. Toma en cuenta que una parte fundamental es la constancia. Con esto en mente, debes mantener su consumo a lo largo del embarazo. De esta forma incrementas la protección a tu bebé y también a ti misma.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin