4 falsos mitos sobre los ácidos grasos Omega 3

4 falsos mitos sobre los ácidos grasos Omega 3

La importancia de los ácidos grasos Omega 3 en tu dieta es una realidad divulgada tanto por especialistas como por medios de comunicación. De hecho, el aceite de pescado es uno de los productos naturales más utilizados por los adultos y numerosas investigaciones han establecido una relación entre los ácidos grasos Omega 3 y la salud del cerebro, la vista y el corazón. A continuación te vamos a desmentir 4 mitos que existen en torno a estos ácidos grasos para que los conozcas.

1.- Todas las grasas Omega son iguales

Debes saber que las grasas Omega 3 y Omega 6 solo tienen en común que son ácidos grasos esenciales. Las de tipo 6 son necesarias para la piel el crecimiento del cabello, además de regular el metabolismo y mantener el sistema reproductivo. En cambio, las grasas Omega 3 son componentes estructurales de las membranas celulares y las hormonas que contribuyen a combatir la inflamación y a limpiar las paredes de las arterias.

Su principal diferencia, además, es que las grasas Omega 6 son mucho más fáciles de obtener y la mayoría de nosotros adquirimos cantidades suficientes a través de la dieta. Por su parte, los ácidos grasos Omega 3 están presentes en muy pocos alimentos, de ahí a que su suplementación esté tan extendida.

2.- Los Omega 3 de origen vegetal tienen los mismos beneficios que los procedentes del pescado

Seguro que has escuchado que el salmón y las nueces son excelentes fuentes de ácidos grasos Omega 3, aunque sus grasas varían según su estructura y función. Debes saber que existen 3 tipos principales de ácidos grasos de este tipo:

DHA.
EPA.
ALA.

El DHA y el EPA se encuentran, en gran medida, en peces de agua fría mientras que el ALA se encuentra en fuentes vegetales.

3.- Los suplementos de mayor tamaño son mejores

Al tratarse de cápsulas de aceite de pescado, no importa el tamaño sino la concentración. Es decir, que la cápsula tenga un tamaño grande no significa, necesariamente, que su eficacia sea mayor. Lo ideal es que busques aceite de pescado en cápsulas más pequeñas, fáciles de tragar y con la misma concentración que las cápsulas normales.

4.- Solo comiendo pescado consigues el Omega 3 suficiente para tu cuerpo

Aunque el pescado es una fuente rica en ácidos grasos Omega 3 DHA y EPA, su cantidad puede variar. Siempre debes elegir especies de pequeño tamaño como anchoas y sardinas, en lugar de otras más grandes como caballa, pez espada y bacalao ya que pueden tener una mayor presencia de mercurio.